El Poble Espanyol es un pueblo único construido a partir de la recreación de 117 edificios, a escala real, de diferentes regiones españolas. Un tranquilo y agradable paseo te permitirá descubrir la variedad del patrimonio arquitectónico de la península: del barrio andaluz a la arquitectura monástica románica catalana.

Viajar a pie y en cuestión de minutos de Córdoba a Besalú o de Cangas de Onís hasta Medinaceli pasando por Mallorca, Santiago de Compostela, Cáceres y otros muchos rincones de la Península Ibérica para descubrir la arquitectura popular española desde otro punto de vista es posible. Ésta es la magia del Poble Espanyol.

Un peculiar pueblo fundado en 1929

El nuestro es un pueblo construido en lo alto de una montaña, Montjuïc. Y es exactamente eso: un pueblo. Con su plaza mayor y otras secundarias, con calles formadas por casas tradicionales de diferentes estilos de la arquitectura española: Románico, Gótico, Mudéjar, Renacimiento, Barroco… Y además, jardines, fuentes, murallas… ¡e incluso un monasterio y un museo!

Todos ellos son elementos comunes a la mayor parte de pueblos de España y que están perfectamente sintetizados en el Poble Espanyol de Barcelona. Ese era precisamente el objetivo de los creadores de este recinto, construido en 1929 con motivo de la Exposición Internacional de Barcelona. En total, 117 construcciones que son en realidad recreaciones a tamaño real de otras ya existentes, con tanta fidelidad que en algunos casos han servido como ejemplo para la restauración del original.

El arquitecto Puig i Cadafalch concibió la idea original y la materializaron sus colegas Francesc Folguera y Ramón Reventós con la ayuda del crítico de arte Miquel Utrillo y del pintor Xavier Nogués, que viajaron por 1.600 poblaciones de toda la Península tomando notas y haciendo dibujos para captar la verdadera esencia de la arquitectura española. Una esencia que no se transmite a través de grandes monumentos sino de edificios populares, pequeñas parroquias o plazuelas con encanto, resultado de muchos siglos de historia. El proyecto alcanzó tal éxito que las autoridades de la época decidieron conservar el recinto para las generaciones futuras.



Directorio arquitectónico

Algunos de los edificios que descubrirás…


Albarracín

Albarracín (Teruel)

Aragón

Albarracín

Albarracín (Teruel)

Aragón

Albarracín

Albarracín (Teruel)

Aragón

Alquézar

Alquézar (Huesca)

Aragón

Aranda de Duero

Aranda de Duero (Burgos)

Castilla y León

Ayuntamiento de Valderrobres

Valderrobres (Teruel)

Aragón

Arcos de la Lonja

Sos del Rey Católico (Zaragoza)

Aragón

Arcos de Sos

Jérica (Castellón)

Comunidad Valenciana

Belianes

Belianes (Lleida)

Catalunya

Ayuntamiento de Graus

Graus (Huesca)

Aragón

Besalú

Besalú (Girona)

Catalunya

Caldas de Reis

Caldas de Reyes (Pontevedra)

Galicia

Besalú

Besalú (Girona)

Catalunya

Calle Arcos

Arcos de la Frontera (Cádiz)

Andalucía

Betanzos

Betanzos (La Coruña)

Galicia

Can Banús

Rupit (Barcelona)

Catalunya

Lo que no puedes perderte

Las construcciones del Poble Espanyol están clasificadas y organizadas en cuatro grandes áreas geográficas: Mediterráneo, Sur, Centro y Norte. Todas ellas forman en su conjunto un entramado urbano con espacios que no puedes perderte. Por ejemplo:

  • La Plaza Mayor: Como ocurre en todos los pueblos españoles, se trata del gran espacio público, heredado del ágora griego y del foro romano. En nuestra Plaza Mayor, inspirada en la de Riaza (Segovia), se encuentra, cómo no, el Ayuntamiento, a imagen y semejanza del de Valderrobles (Teruel). Pero su estructura está en realidad inspirada en otras muchas construcciones originarias de otras provincias españolas.

  • La Plaza Aragonesa: Presidida por la imponente torre de Utebo, ésta es la otra gran plaza del Poble Espanyol. El estilo mudéjar de la construcción es un claro reflejo artístico del cruce de las religiones cristiana y musulmana, que es sin duda una de las singularidades de la historia y la cultura peninsulares y de la arquitectura española.

  • La arquitectura románica catalana: En uno de los extremos del Poble Espanyol se encuentra la zona dedicada a Catalunya. Ahí podrás admirar el Monasterio de Sant Miquel, que se proyectó recreando elementos de cinco monasterios catalanes como el de Santa María de Porqueres en Girona. También en esta zona conocerás las construcciones de la incipiente burguesía urbana en la Calle Mercaders. Además, disfrutarás de unas magníficas vistas panorámicas de Barcelona.

  • El sur: Esta zona, dedicada principalmente a las provincias andaluzas, supone un bello contraste con respecto al resto del recinto. Callejuelas estrechas, sinuosas y adoquinadas, fachadas blancas con macetas azules repletas de geranios y el típico patio cordobés son algunas de las características de este área donde se encuentra la Plazuela del Carmen y la Virgen de los Faroles.

Pero estos son sólo cuatro ejemplos de lo que la arquitectura española del Poble puede ofrecerte. Por todo el recinto encontrarás calles y rincones llenos de encanto que te harán viajar geográficamente y en el tiempo: la Bajada de Cervantes, la Gradas de Santiago, la calle del Príncipe de Viana con caseríos vascos y navarros, la Fuente de San Miguel... ¡piérdete por el Poble y disfruta del paseo!

Arquitectura española muy viva

El Poble Espanyol es mucho más que un decorado inspirado en la arquitectura española. Sus construcciones están llenas de vida, pues son el marco perfecto para actividades culturales complementarias que no puedes dejar de disfrutar. Por ejemplo, el Museo Fran Daurel, una rica colección de arte contemporáneo en el que podrás admirar obras de Picasso, Dalí, Miró, Tàpies, Chillida o Barceló. La modernidad de estos artistas convive en armonía con la tradición de la arquitectura española de siglos pasados.

Además, el Poble Espanyol alberga en sus construcciones los talleres de decenas de artesanos que realizan creaciones únicas en cuero, cerámica, metal, vidrio o lana, entre otros muchos materiales. Por ello, nuestro recinto ha sido declarado Zona de Interés Artesanal por parte de la Generalitat de Catalunya.

Y por si esto fuera poco, las calles del Poble Espanyol están salpicadas de bares, tiendas, restaurantes y otros muchos establecimientos que tejen una rica oferta comercial y de ocio… ¡como si de un auténtico pueblo español se tratara!

Descubre la diversidad de la arquitectura de España en un paseo

El Poble Espanyol se construye el año 1929 con motivo de la Exposición Internacional de Barcelona, como pabellón dedicado al arte. 49.000 m2 concebidos como un auténtico "pueblo" dentro del corazón de una ciudad, para gozar de una representativa síntesis de la arquitectura española a través de reproducciones de edificios reales que encontramos por toda la península, además de calles, plazas y otros rincones.

La selección de los 117 edificios de toda España reproducidos a escala se hace con el objetivo de crear una composición global y harmónica para que el visitante conozca la diversidad arquitectónica del país, no los edificios más emblemáticos de cada zona.