Miércoles, 6 febrero 2019

El Poble Espanyol se suma al protocolo municipal “No callamos” contra agresiones y acosos sexuales

Ayer martes 5 de febrero, el Poble Espanyol firmó un acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona para la implementación del protocolo “No callamos” contra las agresiones y acosos sexuales en espacios de ocio nocturno privado.

Esta iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona, pionera en el estado español, se puso en marcha en 2018 desde la regidoría de Feminismos y LGTBI para dar respuesta a las alarmantes cifras de violencia machista registradas en espacios públicos y locales de ocio de Cataluña con el objetivo de fomentar las relaciones libres y sin violencia, para que todos puedan disfrutar de la fiesta.

Después de los buenos resultados obtenidos en la prueba piloto, el Ayuntamiento pone a disposición de las nuevas entidades, salas y festivales adheridos las herramientas formativas y comunicativas necesarias para sensibilizar al personal para que conozca qué son y cómo dar respuesta de forma proactiva a actitudes machistas, acosos o agresiones.

Con las nuevas adhesiones, el protocolo ya cuenta con unos 40 espacios y festivales de Barcelona entre los que constan el Palau Sant Jordi, el Sant Jordi Club, el Estadio Olímpico de Montjuïc, los festivales Sonar, Primavera Sound, Brunch in the City o Cruïlla y las salas Apolo, Razzmataz, Bikini, Luz de Gas, Otto Zutz Club, Upload Barcelona o Sutton, entre otros.

Estas medidas se aplicarán a los nuevos espacios a partir del mes de mayo, de cara a la próxima temporada primavera-verano, una vez completadas las formaciones de los 1.600 trabajadores de espacios de ocio nocturno.

Además de las instrucciones y la formación, las salas y festivales adheridos al protocolo se comprometen a adoptar una serie de acciones de prevención entre las cuales se incluyen  medidas de control de acceso, vigilancia en zonas oscuras o escondidas potencialmente vulnerables o evitar actividades que fomenten la desigualdad de género. Anualmente se analizarán los resultados para valorar y mejorar la aplicación del protocolo.